Mostrando entradas con la etiqueta Israel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Israel. Mostrar todas las entradas

4 de junio de 2010

ISRAEL, part. III

6ª JORNADA: Hameishar, Wadi Zihor, Neot Shemadar, Quetura, Yotvata, Eilat.

Comenzamos el día en la zona esteparia de Hameishar y más concretamente en el p.k.: 59,6, para volver a intentar ver la curruca sahariana, cosa que no conseguimos, y esta era nuestra última oportunidad. Nos falló en Marruecos y nos vuelve a fallar aquí... Aún así el sitio resulta fantástico y conseguimos buenas observaciones de varias especies: calandria bimaculada, lavandera boyera (drombrowskii y feldegg), zarcero pálido oriental (yo me lo perdí), multitud de curruca zarcerilla, curruca mirlona oriental, bisbita gorgirrojo, curruca tomillera, collalba isabel, collalba rubia oriental, cuervo desertícola, bisbita arbóreo y escribano ceniciento, como el de esta foto.
También interesante, un par de parejas de ganga moteada que no se nos posaron demasiado lejos y pudimos verlas a placer con el telescopio. Una foto testimonial del momento.

De vuelta paramos en el wadi Zihor, pero no vemos nada interesante. Pasan unos cuantos ratoneros de la subespecie vulpinus.

Vamos hasta Neot Shemadar donde, después de visitarlo, nos acercamos a la parte de la balsa que es lo que nos interesa. Aquí vemos, por ejemplo: aguilucho papialbo, gorrión del Mar Muerto (1 hem.), lavandera cascadeña, lavandera boyera (feldegg y superciliaris),

y una pareja de camachuelos trompeteros que entran a beber a la balsa.
A media mañana volvemos a bajar hacia el sur y nos dirigimos a la balsa de Quetura (una granja mayormente), sitio que nos recomiendan para la curruca de Rüppell. La vemos a placer, un macho cantando sobre un matorral. Además, aquí también, una pareja de collalbas rubias orientales y otra de abejaruco oriental.

Estando aquí, vemos un cúmulo de gente con telescopios y cámaras en la granja. Sin cortarnos nos dirigimos hacia el cúmulo de gente y rápido localizamos lo que están mirando, ¡una collalba de Chipre!, un macho precioso... La distancia no me deja hacer ni una foto, pero la disfrutamos agusto a través de los telescopios.
Observando a esta collalba nos enteramos que ha reaparecido la curruca de Ménétries que fue observada un par de días antes y que nosotros no vimos el día anterior, cuando estuvimos disfrutando del robín negro de matorral (estaban en el mismo arbusto los dos...). Ponemos rumbo a Yotvata en su busca y, cuando llegamos, el matorral está tomado por una docena de twitchers viendo al pequeño paseriforme. Consigo esta foto testimonial del macho de Ménétries.

Volviendo me entretengo haciendo fotos de los cientos de bisbitas gorgirrojos que ocupan los campos de cultivo.

La tarde la pasamos en Eilat, donde hemos quedado con Juan para ver unas cuantas especies "pepino" que andan por la zona. Desde la playa norte podemos ver a lo lejos, posado sobre una boya, al mítico ejemplar joven de piquero pardo que lleva meses en esta zona del mar Rojo. Pero la sorpresa sería la observación de 5 ejemplares de charrán arábigo adultos y en plumaje nupcial, primero posados en una pequeña batea y luego volando sobre el mar, donde pude hacer alguna fotillo.
Nos entretenemos con ellos y con un charrán patinegro hasta que, puntualmente y a la hora esperada, comienzan a pasar las gaviotas ojiblancas que llevan todo el día alimentándose en la parte jordana del golfo, en Aqqaba. Contamos unas 40.

Además, también pasan gaviotas cáspicas y alguna heuglini.
Al acabar la tarde, canta un torcecuello y las cornejas caseras sobrevuelan la playa en busca de algún despojo. Así acaba una jornada muy intensa.
7ª JORNADA: Amram Pillars, Eilat (palmeral sur), centro de Birdwatching, Quetura, Eilat (canal y playa norte)
El día lo empezamos en el monumento natural de los Amram Pillars, en los sitios conocidos buenos para el camachuelo del Sinaí, con intención de volver a verlo en buenas condiciones, pero no tenemos suerte. Nos conformaremos con la observación fugaz del wadi Mishmar. Aquí podemos ver a placer collalbas negras de Brehm.

Volvemos a bajar a Eilat, esta vez al palmeral sur para ver dos especies, el abejero oriental y el pico de plata indio. El primero nos da esquinazo pero de los segundos vemos varios ejemplares. Desde aquí, bajamos al centro de Birdwatching a ver a Juan y aprovechamos un poquito la sesión de anillamiento. Podemos tener en la mano a varias currucas zarcerillas, un pico de plata indio y, lo mejor, un machazo de curruca de Rüppell, el de la foto.

Después de comprar algo de merchandaising de recuerdo (camisetas, libros, etc...) volvemos a la granja de Quetura. A dos de nosotros les falta de ver la tortolita rabilarga y nos han comentado que este es buen sitio. Efectivamente, nada más llegar, podemos disfrutar de dos parejas a placer. Aquí, dos machos. No las vimos el día antes porque, supongo, había mucha gente viendo la collalba de Chipre que hoy ya no estaba.

Comemos bien, evitamos las horas más calurosas del día y, ya por la tarde, por fin localizamos al subadulto de garceta dimorfa que nos había dado esquinazo los días anteriores. En la zona del canal de la playa norte de Eilat.

8ª JORNADA: Nizzana y Ezuz
Para el último día dejamos la zona desértica de Nizzana que ya nos quedaba camino del norte según subíamos. Aquí vimos las primeras collalbas núbicas del viaje, ahora separadas de la especie del Magreb. Aquí un macho.
A primera hora, vemos un grupito de gacelas dorcas, nos sobrevuelan unas gangas ibéricas y vemos varias parejas de corredor sahariano. También, perdiz desértica, corneja cenicienta y cuervo desertícola, como el de esta foto.

Pero la especie a buscar en este sitio, además de la núbica es, por supuesto, la hubara de Macqueen. No tardamos en localizar a varios ejemplares en plena parada nupcial, hasta 5 juntos. Para mí, de los mejores pájaros del viaje. Dejo un par de fotos.
Seguimos toda la mañana por la zona, para disfrutar de su avifauna y seguir sacando especies. Así, vemos vencejo real sobrevolando unas balsas, donde también había archibebe fino. Además, la zona es sobrevolada también por un águila esteparia.
De aquí, nos adentramos en la zona de Ezuz, pequeño pueblo junto a la frontera de Egipto. Por aquí, mochuelo común de la subespecie lilith, como este.

Varios bulbules cabecinegros. Este le chillaba a un mochuelo en lo alto de una casa.

La subespecie aucheri de alcaudón real.

Collalba rubia oriental.

Y, en un pequeño bosquete junto a un merendero: zorzal común, curruca de Rüppell, curruca zarcerilla, mosquitero papialbo oriental y suimanga palestina.

Recorrimos el camino fronterizo entre Israel y Egipto, donde vimos más collalbas núbicas, tordino arábigo, collalba rubia oriental, buitrón desertícola, cuervo desertícola, collalba negra de Brehm y perdiz desértica.
Desde aquí, pusimos rumbo a Tel Aviv parando en varios sitios que fuimos conociendo durante el camino.
Entregamos el coche, cenamos en el aeropuerto y a esperar el vuelo...
Espero poder tener acabado un trip report mucho más exhaustivo y que estará a disposición del que lo necesite.
¡Algún día volveré a Israel!

29 de abril de 2010

ISRAEL, part. II

4ª JORNADA: Wadi Mishmar, ruta del Mar Muerto, Balsa Zohar, Reserva de Shezaf.

Comenzamos el día en el wadi Mishmar que tanto nos había gustado la jornada anterior pero al que llegamos sin tiempo. Hoy sí pudimos disfrutarlo. Nos dieron la bienvenida una legión de currucas zarcerillas, debido al enorme pico de paso del que disfrutábamos. Entre ellas pudimos identificar varias currucas mirlonas orientales. Al poco, un par de camachuelos del Sinaí nos sobrevolaron. Pude identificar perfectamente a un macho rosadito, por lo que el que le acompañaba supongo que sería una hembra. No logramos encontrar el punto exacto donde se posaron. Algún mosquitero común completó el elenco de paseriformes, junto con los omnipresentes estorninos de Tristram, collalbas colinegras y aviones roqueros africanos.
Salimos del wadi por una pista de un kilómetro aproximadamente hasta la carretera. Por ella vimos varias collalbas grises e isabel. Pero a mitad de camino aproximadamente detuvimos nuestra marcha al toparnos con un grupo de tordinos arábigos que descansaban del ya incesante calor bajo una pequeña acacia. Estos pájaros se muestran muy confiados, por lo que nos acercamos sin molestarles para disfrutarlos de cerca. Pero en estas estábamos cuando un grupo de rapaces en migración se puso sobre nuestras cabezas y ¡vaya grupo más heterogéneo!. Estaba compuesto por esto: 4 águilas esteparias, 6 águilas pomeranas, 1 cigüeña negra, 2 ratoneros de estepa y 1 ratonero moro. Creo que esto define lo que es Israel en esta época del año... Fotos de una de las esteparias y del moro.
Salimos definitivamente del wadi y fuimos hasta la balsa Zohar, identificable desde la misma carretera 90 por los dos barcos que la presiden. Aquí vimos nuestros primeros gorriones del Mar Muerto, pero de manera muy lejana. A estas horas comenzaba a soplar ya mucho el viento sur y los pájaros apenas se movían. También disfrutamos de abejarucos verdes y alguna terrera sahariana como más significativo.

La tercera parada del día fué la Reserva Natural de Shezaf, junto a Hatzeva y, más concretamente, la zona del pic-nic. Aquí la collalba isabel es muy abundante. También vimos buitrón desertícola y perdiz desértica.

Pero el objetivo aquí era el camachuelo desertícola, del que vimos un pequeño grupo de 5 ejemplares. Además, tuvimos la suerte de que se nos posaran sobre la acacia en la que estábamos refugiados del enorme calor y del viento que nos azotaba.
Continuamos por la zona de la reserva, pero esta vez al km. 152, conocido por ser una de las mejores zonas para bimbar la curruca arábiga. Pero la climatología no nos acompañó ya que a estas horas el viento era tremendo, la temperatura altísima y una enorme nube de polvo y arena lo cubría todo. La óptica sufrió mucho, de ahí que tenga pocas fotos de aquí. Aún así nos bimbamos aquí la calandria bimaculada, con un grupo de 15-20 ejemplares posados a escasos metros de nuestra posición y el alcaudón núbico, una hembra, ¡único ejemplar de esta especie de todo el viaje! A esto le sumamos: un águila esteparia, un aguilucho papialbo, un alimoche, escribano ceniciento, un camachuelo desertícola más, collalba gris, tordino arábigo y las abundantes collalbas colinegras y currucas zarcerillas.

Así acabamos el tercer día, 15 de marzo.
5ª JORNADA: Km. 76, Yotvata, salinas del km.19 y km.20, Eilat y salida nocturna.
Amanecemos en el km. 76 de la ruta 90, lugar estepario y maravilloso. Comenzamos el día con un bimbazo; con las primeras luces levantamos un brutal chotacabras egipcio. A la primera nos pilló de sorpresa, pero a la segunda levantada lo disfrutamos a placer y lo dejamos en paz. Aquí hoy, el paso de aguilucho papialbo es muy bueno y vemos varios machos y hembras de casi todas las edades. También nos deleitamos observando las notables diferencias de los bisbitas campestres de Oriente Medio y los nuestros. El paso de terrera común está en su momento álgido y nos esmeramos en buscar alguna Dunn entre ellas, sin éxito. Como cosas interesantes vemos una calandria bimaculada, una lechuza campestre, un par de alondras ibis en pleno cortejo, collalba desértica, isabel y gris, curruca tomillera y, como segundo bimbo del día, un grupo de 9 gangas moteadas que nos pasan volando a corta distancia.
Nuestra segunda parada fue el archiconocido hotspot israelí de Yotvata. Aquí se había visto desde hace unos días un robín negro de matorral. Al llegar fuimos recibidos por un enorme contingente de terreras comunes entre los que se mezclaban una multitud de bisbitas gorgirrojos. Encima de uno de los postes de riego, pudimos deleitarnos con un machazo de aguilucho papialbo a corta distancia.
Y, por supuesto, vimos el robin debajo de uno de los pocos arbustos de la zona, en medio de los campos circulares de cultivo.

Por la tarde fuimos a las salinas del km.20, otro lugar mítico. En el agua rebullían gran cantidad de limícolas, anátidas y gaviotas. Así, el listado fue espectacular con cosas como archibebe fino (4 ejs.), chorlitejo patinegro, gaviota picofina, cerceta carretona, chorlito gris, correlimos menudo, flamencos y cientos de cigüeñuelas, avocetas y chorlitejos grandes y chicos. Vimos un limícola que nos tuvo entretenidos. Gonzalo lo identificó como un chorlito mongol grande y yo, que también lo ví, me reservo. Más tarde lo han vuelto a ver y lo han dado por un charadrius sp. Más info en el blog de Yoav Perlman con un análisis de Hadoram Shirihai incluido. Este fue el primer día que vimos lavanderas boyeras, ¡cientos! y todas apasionantes como las subespecies beema o feldegg, como esta. Además de todas sus variantes, formas y colores...

Nos dimos una vuelta rápida por Eilat y nos tachamos la corneja casera. A las 18:00 habíamos quedado en las balsas del km.19 con Noam Weiss. Aquí nos entraron una pareja de gangas de Liechtenstein a beber. ¡Preciosas!
Pero, para mí, lo mejor del día fue lo que tuvimos por la noche. En un paseo nocturno con Noam, por la zona de Yotvata vimos: búho berberisco, chotacabras egipcio y ¡una observación nocturna genial de chorlito asiático! Este pájaro es muy querencioso por un campo en concreto y es una muy buena oportunidad para verlo si lo localizas por la noche y Noam, para eso, es un crack. Además vimos chacales, zorros, liebre del desierto, una de las especies de gerbo enano y erizo de hocico negro.
Después de un descanso nos dirigimos a otra zona (confidencial) para observar la especie que, para mí, más ilusión me ha hecho de este viaje, el mítico cárabo de Hume. La observación fué brutal, no solo por el pájaro sino por el momento. Un wadi de paredes enormes, en una noche con una temperatura ideal y con el cielo estrellado. E, iluminado como una estrella de cine, un macho de cárabo de Hume cantando desde la hoquedad que albergaba su nido...

31 de marzo de 2010

ISRAEL, part. I

Entre el 13 y el 20 de marzo he estado de viaje pajaril por una de las mecas de la ornitología del Paleártico Occidental, Israel. Lo he hecho en compañía de Gonzalo Lage, Paco Chiclana y Alfonso Barragán y el resultado, como no podía ser de otra manera por el lugar y las fechas escogidas, ha sido apoteósico. Más aún en mi caso porque no había estado pajareando nunca tan al Este, lo que ha supuesto que sumara muchas más especies de lo normalmente establecido para el país y que son comunes desde Francia hasta los Urales, por ejemplo, curruca zarcerilla, corneja cenicienta o bisbita gorgirrojo, entre otros. Voy a hacer un pequeño resumen, en varias entradas, del viaje pero en las próximas semanas prepararé un trip report mucho más detallado, en pdf, y que estará a disposición de quien le interese con solo mandar un mail a mi correo particular.
Llegamos al aeropuerto de Ben Gurion, en Tel Aviv, a las 04:40 h. local del día 13 de marzo. Tuvimos un pequeño problema con una maleta, lo que hizo retrasar el comienzo de nuestra primera jornada en el país pero, no tardando y con el frescor de la mañana todavía, recogimos el coche de alguiler (un Mazda 5) y pusimos rumbo a nuestro primer destino, Ma`agan Mikhael.
El viaje lo hemos planteado de norte a sur dando la vuelta entera al país.
Hemos podido observar 188 especies de las cuales, para mí, 57 han sido nuevas. Lo que, creo, es un éxito rotundo.

1ª JORNADA: Ma`agan Mikhael, Monte Gilboa, Hula Valley


Ha primera hora de la mañana (aunque no tan pronto como nos hubiera gustado) estábamos en la zona denominada Ma`agan Mikhael, una zona costera en el Mediterráneo oriental compuesto por una serie de piscifacorias donde se concentran gran número de especies de interés para el twitcher de la Europa más occidental. Ya, durante el trayecto pudimos ir viendo cosas interesantes como cornejas cenicientas, avefrías espoladas y los numerosos minás comunes, especie esta última introducida en el país.
Accediendo a la zona costera comienzan a hacerse numerosas otras especies. Muy abundante resulta el buitrón elegante que, como alguién dijo por ahí una vez es, sin duda, la banda sonora de Israel, ya que por todo el país se oye su monótono canto.
Abundante también por todo el país el bulbul cabecinegro. En las charcas de la piscifactoría: garceta grande, martinete común, carricero común, andarríos bastardo, andarríos chico... etc. Aquí comenzamos a ver a dos de las estrellas del lugar. El primero, el martín pescador de Esmirna, una belleza de pájaro. Un martín grande, de colores muy vivos y que se comporta más como una carraca o, mejor aún, como una cucaburra, que como un martín. Más adelante llegaríamos a verlo en medio de bosques sin agua, aparentemente, cerca.

El que sí oteaba la superficie acuática desde cables, ramas peladas, postes y cualquier soporte que le sirviera de atalaya era el martín pescador pío. Impresionantes sus cernidos para, después, lanzarse a por su presa.

Numerosa aquí también otra de nuestras especies objetivo, la gaviota arménica. Gaviota preciosa sobre todo, como es lógico, los adultos en plumaje nupcial. Ese ojito pequeño y negro, tan diferente de nuestras gaviotas, le da un aire oriental muy elegante.

Desde la playa y a unos metros de distancia de nuestra posición, ya en el mar, vimos un grupo de 7 gaviones cabecinegros, un adulto precioso y 6 subadultos. Ave mítica también y monstruosamente bella.
Y para acabar de redondear el listado de bimbos que buscábamos aquí, no nos fue difícil detectar un carricero egipcio cantando y mostrándose en todo su esplendor. Supongo que su nombre científico Acrocephalus stentoreus lo define perfectamente, porque sí que es ostentoso, sí.

Avandonamos Ma`agan Mikhael para dirigirnos a las estribaciones del Monte Gilboa en busca de nuevas especies. Por el camino vemos nuestro primer ratonero moro del viaje, de la ssp. rufinus que me permite compararlos en mi memoria con los cirtensis del Magreb. En el valle de Harod se nota movimiento migratorio, con enormes bandos de cigüeñas blancas y cigüeñas negras, algún águila pescadora, cernícalos primillas, un grupín de espátulas que nos pasa por encima... etc. La ssp. momus de curruca cabecinegra es bastante común en la vegetación rala de la zona y, mientras estábamos observando uno de estos ejemplares, nos sobrevuela una gran rapaz. Aparece muy alta, sobre las crestas recortadas de los montes que rodean al Gilboa y no nos cabe duda de que tenemos ante nosotros a nuestra primera águila moteada que, además, sería la única de todo el viaje. Pude hacerle una foto testimonial.

En esta zona también, nuestras primeras perdices chukares y un machito precioso de suimanga palestina cantando sobre un espino. Además pudimos disfrutar de los hyrax del Cabo, conocidos también como damanes; y que nos recuerdan las increíbles imágenes que aparecen en los documentales de águilas de Verreaux cazando a estos parientes de los elefantes. De aquí nos vamos al Hula Valley.
Lugar increíble también, lleno de vida. Muy interesante, si se va con poco tiempo, coger uno de los cochecitos de golf que alquilan para recorrer la zona. Salen económicos y pueden ir cómodamente 4 personas, como era nuestro caso.
Aquí, las avefrías espoladas son muy abundantes. Al ser una zona húmeda, se pueden ver los dos martines, además de un tercero, el nuestro. Varias especies de patos abundan sobre sus aguas al igual que algún limícola.


Pero la primera especie que intentamos aquí no fue ninguna asociada al agua. En un pequeño bosquete donde parece ser que es fácil encontrarlo, vimos un pico sirio, el pájaro carpintero del norte de Israel.
Sabíamos de la presencia de hasta tres grullas damiselas entre las miles que pasan el invierno allí. Muchas de las invernantes ya se había ido, pero estaban llegando otras de los ejemplares en paso, por lo que no teníamos la certeza de poder dar con alguna de ellas. Pero, a veces, el destino se pone de tú lado y te da una alegría. Así, en el primer bando que prospectamos, teníamos una damisela a huevo. Pude hacerle una cutrefoto con la cámara compacta que llevaba (no apta para digiscoping, pero sí para intentar casos extremos como este) y un buen telescopio, y salió esto.

Otras de mis especies nuevas que me proporcionó este lugar fueron el bisbita gorgirrojo, la collalba isabel y el pelícano común. No para mis compañeros que ya habían estado en el Este. También oímos varios francolines comunes, una de las especies objetivo del viaje, pero a los que no conseguimos ver de ningún modo.
Pasamos la noche en Tiberias, a orillas del mar de Galilea.
2ª JORNADA: Monte Gilboa, Kfar Ruppin, Mar Muerto, Wadis Salvadora y Mishmar, Neot Hakkikar
La mañana, apenas había amanecido, la comenzamos de nuevo en el Monte Gilboa ya que no habíamos cumplido el objetivo del día anterior, seguramente por no ir a la hora buena. El pájaro que buscábamos aquí era el bisbita piquilargo al cual, localizamos muy rápido gracias a que estaba cantando a lo bestia. Además lo tuvimos relativamente cerca lo que nos hizo gozarlo aún más.

En esta foto no aparece, pero a escasos dos metros del bisbita, había posado un nuevo bimbo para nosotros, el escribano ceniciento. Además, aquí también, mis primeras currucas zarcerillas y bimbamos curruca mirlona oriental, a las que a las primeras, veríamos por cientos durante el resto del viaje. Otras especies de interés fueron: suimanga palestina, ratonero moro, alcaraván y dos mamíferos, chacal y gacela de montaña.
Con los deberes cumplidos, además, por la vía rápida, nos fuimos a Kfar Ruppin, unas salinas industriales que han convertido en punto de birdwatching. Aquí, volvimos a disfrutar de los carriceros egipcios, gaviotas arménicas y demás avifauna acuática. También nuestros primeros archibebes finos y un águila pescadora más. Una de las ssps. orientales de tarabilla común rondaba la zona. Pero el objetivo aquí era el cormorán pigmeo, del que pudimos ver dos ejemplares en vuelo. Este es uno de ellos.

Como sorpresa, nos pasó volando un macho de tortolita rabilarga al que solo pudimos ver dos de los cuatro intrépidos, lo que creó dierta alarma y angustia. Menos mal que la acabaríamos disfrutando a placer antes de que acabara el viaje.
Saliendo del complejo nos sobrevoló nuestra primera águila pomerana de las decenas que veríamos a lo largo de la semana. Fué esta.

Pusimos rumbo ya descaradamente hacia el sur y, por el camino, fueron cayendo nuevas especies, como los primeros abejarucos verdes que veíamos posados en los cables de luz y teléfono que van paralelos a la famosa carretera 90.
Hicimos una parada a la altura del km. 270 donde vimos nuestras primeras especies típicas del desierto de Judea. El cuervo colicorto, el estornino de Tristram y la collalba colinegra.
Un poco más adelante visitamos el Wadi Salvadora en busca de escribano estriolado y camachuelo del Sinaí, sin éxito. Sin embargo sí que sacamos aquí la perdiz desértica y el avión roquero africano. Además, terrera sahariana, collalba negra de Brehm, cuervo colicorto, terrera común y la collalba colinegra y el estornino de Tristram muy abundantes.
Nos dirigimos a otro punto bueno para el camachuelo y el escribano, el Wadi Mishmar, pero tampoco tuvimos suerte, aunque nos gustó mucho y decidimos intentarlo a primera hora del día siguiente. Aquí nos bimbamos el buitrón desertícola, bicho precioso y curioso. También, escribano ceniciento.
Por el camino, entre un wadi y otro, vimos varios ejemplares de cabra núbica.
A última hora de la tarde habíamos quedado con Yoav Perlman, ornitólogo israelí para intentar ver el chotacabras núbico en la zona de Neot Hakkikar. Quedamos en una balsa que, en principio, era muy buena para ver gorrión del Mar Muerto. Pero debido al fuerte y excesivamente caluroso viento sur que levantaba una fina capa de arena que hacía ocultarse hasta el sol, no vimos nada. Disfrutamos de un porrón pardo, collalba isabel, abejaruco verde y un zampullín común. En otra balsa cercana, correlimos de Temminck, vencejo pálido y avión roquero común.
Ya siendo noche cerrada, Yoav nos llevó por un recorrido nocturno en busca del núbico. Las espectativas eran muy malas pero, al final, conseguimos ver tres ejemplares en muy buenas condiciones, posados en el suelo, cerca del coche, ya que les costaba volar debido al fuerte viento. Pude hacerle esta foto testimonial a uno de ellos.
Pasamos la noche en el kibbutz de Neot Hakkikar, al lado de la frontera con Jordania y a las orillas del Mar Muerto.