Pequeña entrada para homenajear a esta magnífica raza autóctona española. Durante estos meses en que los plumíferos están menos activos y me dedico a largas caminatas en busca de mariposas y orquídeas (mi última afición), mis compañeros tienen cuatro patas.
Hace dos años adquirí a Ur, un macho negro de extraordinario caracter. Más tarde me haría con una hembra, Muma.
Ur con 9 meses y el pelo largo, al lado de una Orchis purpurea
Perros de tamaño medio, rústicos, de carácter equilibrado. Fuertes y ágiles, se mueven con facilidad en todo tipo de terrenos. Se aclimatan sin problemas a cualquier tipo de clima. Dotados de un pelo inimitable, les protege del frío en invierno, por lo que se mueven con soltura en días fríos y con temperaturas muy bajas. Y, si antes le hemos realizado un corte oportuno y con cuidado de no pasarnos, también rinden durante los meses más cálidos. Amantes del campo y de los espacios naturales, no se cansan durante las largas marchas en busca de pájaros. Y que decir cuando pueden acceder a grandes masas de agua... Les da igual un río, embalse, charca o arroyo, están obsesionados con el agua. Debido a esto, antaño y en menos medida aun hoy, han sido y son utilizados para realizar diversos trabajos en el mar, junto con los marineros, durante las largas faenas de pesca, y para vigilar los barcos amarrados durante la noche. Aún hoy pueden verse perros de agua españoles en puertos del norte, sobre todo Asturias, Cantabria (en Santoña hay una escultura homenaje a esta raza) y País Vasco, así como también junto a embarcaciones en puertos del sur de las provincias de Huelva, Cádiz y Málaga.
Pero hoy la raza está más extendida por toda la península, ya que se ha convertido en una magnífica raza de compañía y deportiva (agility). También son utilizados por diversos cuerpos y fuerzas de seguridad para realizar operaciones de búsqueda y rescate de personas en catástrofes naturales y, más recientemente, se ha creado una unidad para la detección y eliminación de cebos envenenados en Andalucía que utilizan perros de agua españoles, entre otras razas.
Sirvan estas líneas para rendir un pequeño homenaje a mis compañeros de campo cuadrúpedos, que me acompañan siempre fieles, salvo en el último par de meses por aumento de la familia.. ¡ahora tengo 4 más! Yo me quedaré con uno, y se llamará Brehm, en honor a quien ya sabéis... Si a alguno de vosotros os interesan... mail.
Brehm, hijo de Ur y Muma, con 4 semanas de edad.
